martes, 31 de marzo de 2009
Mentira piadosa
Angela conoció su bisexualidad después de acostarse con la dueña del gimansio donde su mamá daba clases. Esa misma noche reconoció por qué poner tanto esmero en el tratamiento de las zonas que les "preocupan a las mujeres". Sólo una mujer podría reconocerle a la otra el precio de su esfuerzo. De ahí en adelante sólo acudía a ver a hombres cada vez que su autoestima sexual bajaba; la natural falta de tacto otorgaba el placer de jugar con la virilidad al aseguridad "el buen desempeño en el acto". Y todos quedaban felices, la pareja habitual de Angela por una noche libre, la pareja contingente por creer en su palabra de "satisfacción total" y Angela, claro, por engañarlos a todos (incluso a ella misma).
El comunista
Era cubano y tenía un deseo por la carne tan grande que se le partía en dos el alma. Entonces se enamoró de una Judía y llegó el socialismo.
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